Algunas veces, sencillamente ya no sabes.. observas el mundo desde determinada altura, no muy lejos del suelo a tus pies, eso es muy bello, el mundo.
Hoy por ejemplo, estaba en el transporte de camino a casa y un zopilote se encontraba parado en el muro de una escuela, a mi me pareció bonito poder observarlo tan de cerca, pues el autobús pasó a menos de un metro del muro, el zopilote aleteó asustado y yo le sonreí pues no se me da normalmente la oportunidad de ver a esa especie tan de cerca, pero al parecer nadie más lo notó, y yo me encontraba totalmente sorprendida por haberlo notado y verlo aletear,
A eso me refiero cuando digo que el mundo no es como debe ser, dejas de sorprenderte por la maravillosa vida y te enclaustras picando las teclas de tu reproductor de música o algún otro producto adictivo para el ser humano.
Y es que hay tantas cosas, tan sorprendentes y a veces nos quejamos de que llueve o de que las hojas del árbol nos tapan la vista; pero no logramos percibir lo maravilloso que es el crecer de un árbol gracias a la lluvia.
El mundo sería mejor si consideráramos todo lo que lo forma y nos detuviéramos un pequeño instante para darle atención a aquella naturaleza que nos rodea.




